Desafío y Solución
Un consorcio de cooperativas agrícolas valencianas se enfrentaba a la saturación de sus cámaras frigoríficas fijas durante la cosecha récord de naranjas y mandarinas. El desafío era gestionar un excedente de 15.000 toneladas en un plazo de 8 semanas, manteniendo la cadena de frío y la calidad de la fruta para su exportación. Nuestro enfoque se basó en un modelo de logística reversible: desplegamos un complejo de almacenes modulares refrigerados con capacidad total de 5.000 m³ en tres ubicaciones estratégicas cerca de los campos de cultivo. Implementamos un sistema de gestión de temperatura en tiempo real y diseñamos rutas de transporte optimizadas que conectaban directamente los centros de acopio temporal con los puertos de embarque, reduciendo los tiempos de manipulación intermedia.
Resultados y Materiales de Validación
La operación permitió almacenar y distribuir el 100% del excedente estacional sin pérdidas por deterioro, manteniendo una temperatura constante de 4°C ±0.5. Se logró una reducción del 40% en los costes logísticos asociados al almacenamiento de emergencia respecto a la temporada anterior. Los materiales de validación incluyen informes de auditoría de la cadena de frío certificados por AENOR, gráficos de monitorización de temperatura accesibles para el cliente en tiempo real, y testimonios en video de los responsables de las cooperativas. El proyecto demostró la viabilidad de un modelo de infraestructura logística "plug-and-play" que puede escalarse y replicarse para otros cultivos perecederos.